Cinco trucos para mantener tu casa ordenada

Las ventajas de vivir en una casa ordenada son evidentes: facilidad para encontrar las cosas, ahorro de tiempo, y lo más importante de todo, paz de espíritu. Tal vez no es fácil darse cuenta de buenas a primeras, pero organizar bien el espacio en el que vivimos nos ayuda a organizar también nuestra cabeza.

Puede parecer una tarea enorme, pero si vamos poco a poco no resulta tan complicado. Esta es nuestra selección de sencillos consejos para ordenar una casa.

1. Las rutinas son la clave

¿Te da pereza hacer la cama? Ya, y a todos… pero mantener unas rutinas te ayudará a hacer el día a día más llevadero y no verte abrumado por el desorden. No hace falta que hagas la cama nada más levantarte si no quieres o no puedes, pero fija una hora para ello. Y para todo lo demás.

2. Encuentra el lugar adecuado

Tómate un tiempo (y un papel y un lápiz) para decidir en qué sitio quieres poner cada cosa. Debes encontrar el lugar para cada objeto. Lo ideal (suena obvio, pero no lo es tanto) es dejar cada elemento cerca del lugar donde se usa: los libros en la estantería (no en la mesa), la ropa en el armario (no en la silla), y así sucesivamente.

3. Mejor muchos pocos que pocos muchos

Eso de "ya lo haré todo junto" es un razonamiento perverso, que luego se amontona todo y es peor. Si friegas los cacharros después de utilizarlos, le das un repaso al baño después de usarlo y colocas la ropa después de quitártela encontrarás tu casa ordenada casi sin darte cuenta. Y, además, con poco esfuerzo.

4. Un trastero cerca de mí

Contar con un espacio auxiliar para dejar aquellos bienes que utilizas solamente de vez en cuando o casi nunca no tiene precio. Un trastero al alcance de la mano es un aliado indispensable para conseguir ese ansiado orden (físico y mental) que todos necesitamos. Eso sí, ¡no dejes de tener en orden tu trastero!

5. Un mínimo de constancia

Es más fácil llegar que mantenerse, como suele decirse; así que, una vez tengas tu casa ordenada como a ti te gusta, necesitarás un poco de disciplina para que no vuelva a convertirse en una leonera. Las rutinas de limpieza consumen poco tiempo y esfuerzo si se realizan a diario o respetando un calendario, por ejemplo, semanal. ¡Pruébalo!

Con estas elementales directrices podrás iniciar tu camino hacia una casa más ordenada y, de paso, un estado mental más zen.