Encuentra el tiempo necesario para limpiar tu casa

A mucha gente le cuesta trabajo ordenar su casa y limpiar un poco debido a la acumulación de trastes y pertenencias que año a año aumenta en todos los hogares.

Y aunque este sea un mal común para muchos, no es una excusa suficiente para dejarnos llevar por la acumulación excesiva para convertirnos en “Diógenes” modernos que albergan una gran cantidad de trastes en casa.

Si lo que queremos es limpiar nuestra casa y liberarnos de los enseres y pertenencias que se acumulan sin parar, debemos seguir las siguientes recomendaciones para no dejarnos llevar por la suciedad.

A continuación damos algunos consejos para aquellos que se ven sobrepasados por la gran cantidad de pertenencias que acumulan:

  • Clasifica: hay que diferenciar entre las cosas que no utilizamos frecuentemente y aquellas que no utilizamos nunca pues estas últimas sean probablemente las culpables del desorden en tu hogar.

    Las pertenencias que no utilizamos con mucha frecuencia pero que quizás nos vemos obligados a emplear en determinadas épocas del año son susceptibles de ser almacenadas en trasteros o guardamuebles, ya sea de alquiler o propios.

    Las otras cosas que en alguna época compramos pero que no hemos utilizado en los últimos años son ideales para ser donadas (dependiendo del estado en el que se encuentren) o para tirarlas al contenedor de la basura.

  • Selecciona: muchas veces nos vamos llenando de tantos trastes que al final se nos dificulta saber cuáles son de verdad útiles y cuáles no. Lo mejor es que una vez hayamos hecho la clasificación de nuestras pertenencias seleccionemos cuáles son las de uso frecuente y cuáles las de uso eventual.

    Aquellas pertenencias que utilizamos frecuentemente tal vez debamos ponerlas en una sección prioritaria, pues si se trata de objetos de uso diario nos conviene encontrarles un lugar adecuado en la casa, que sea de fácil acceso pero que al mismo tiempo nos ayude a mantener unos mínimos de orden en el hogar.

  • Limpia: Una vez hecha la parte difícil, que es la de seleccionar y clasificar, viene la parte fácil, la de la limpieza. Tenemos que decidir si los objetos de uso eventual irán a parar a un trastero de alquiler, y si dentro de los objetos que nunca utilizamos, hay pertenencias con valor sentimental. Éstas, en lugar de tirarlas, podemos guardarlas junto a otros objetos de uso no tan frecuente.