¿Estás de mudanza? ¡Cuídate!

Aunque parezca una exageración, las lesiones o malestares tales como mareos o sofocos durante una mudanza y, concretamente, moviendo cajas o material pesado son más comunes de lo que se podría pensar. Una mudanza puede ser acometida por cualquier persona, y aquellas que no estén acostumbradas a mover peso o a hacer deporte son más susceptibles de lesionarse, a veces muy fácilmente. A continuación unos cuantos consejos para que tu mudanza tenga un final (seguro y) feliz:

- No te olvides de… calentar

Si lo piensas, una mudanza es un trabajo físico que se puede prolongar durante horas y, como tal, es mejor hacer un ligero calentamiento al inicio. Simplemente con que no empieces a mover objetos “en frío” será suficiente. Haz pequeñas rotaciones de tobillos, muñecas y rodillas, que son los que más peso y movimiento soportarán durante la mudanza, y será suficiente para que puedas empezar.

- Mueve los objetos correctamente:

Imagínate que hay un objeto pesado y voluminoso en el suelo que quieres coger: ¿cómo lo moverías? Si simplemente inclinaras la espalda hacia el suelo con las piernas rectas lo estarías haciendo mal. Lo correcto sería hacerlo de la siguiente manera:

1.- Agacha el cuerpo completamente, como si te dispusieras a hacer una sentadilla.
2.- Agarra el objeto manteniéndolo pegado a tu cuerpo, acercándolo con los brazos al mismo.
3.- Levanta el objeto mientras levantas tu propio cuerpo, sin separarlo del mismo.
4.- Coloca el objeto en su lugar correspondiente, siempre intentando mantener tu cuerpo pegado a él y evitando estirar los brazos lo máximo posible.

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- Mantente hidratado

¡No te olvides de beber agua! Debido a que tu gasto energético será mayor que durante una jornada normal, probablemente necesitarás beber más agua que durante un día cualquiera. Y las circunstancias harán que sea más fácil que te olvides de hacerlo, así que acuérdate de llevar provisiones de agua o líquidos como zumos o infusiones durante tu mudanza y de beber más de los dos litros de agua recomendados al día.

- Haz descansos

Si tienes previsto que tu traslado o mudanza se prolongue durante todo un día o fin de semana, no lo hagas todo de golpe y para para hacer comidas ligeras o descansar un rato. Aunque te dé la sensación de que si haces todo de golpe acabarás antes, lo cierto es que prolongar una actividad en el tiempo hace que tus reservas de energía duren menos y necesites más tiempo para hacer lo mismo al final del día. Por lo tanto, ¡párate y descansa! No acabarás más tarde por hacerlo. También puedes dosificar el traslado y mover las cosas progresivamente a lo largo de una semana o entre dos fines de semana, por ejemplo.

descansos

Con un mínimo de planificación y siguiendo estos pequeños consejos conseguirás cuidarte, también, mientras dure tu mudanza.